6 cosas que los locales odian sobre los planficadores de eventos

Eventos

En un evento son varios los agentes que juegan un papel fundamental a la hora de organizar un evento. 2 de ellos son los planificadores del evento y los locales que lo hostean. Entre estos dos casi siempre existen discrepancias y los managers de los locales siempre tienen alguna razón para odiar a los planificadores. He aquí algunas de ellas:

1. Te niegas a compartir el nombre de tu cliente

Llamas al lugar para las fechas, las tarifas y el espacio, pones al local en espera, pero luego no les das el nombre del cliente declarando que es “confidencial”.Si bien algunas veces el nombre del cliente es realmente confidencial, en la mayoría de las ocasiones no lo es y tu silencio lo impulsa una falta de confianza por tu parte o un deseo de control. Los locales odian esto ya que los pone en una situación enormemente difícil si otro planificador llama sobre las mismas fechas para el mismo cliente y no saben que es la misma consulta.

2. Te niegas a compartir tus otras opciones

A todos nos gusta saber dónde estamos en el negocio que hacemos y los locales no son una excepción. A menudo, sin embargo, uno es demasiado tímido con su sede de socios. Mantienes en la oscuridad el alcance real de las investigaciones que llevas a cabo y te niegas a compartir con ellos cualquier cosa sobre el paisaje competitivo. Esto los deja completamente en un segundo plano y no les da ninguna oportunidad de posicionar el lugar frente a competidores potenciales o, de hecho, de entender su oportunidad relativa de ganar el negocio.

3. En el resumen no hay detalles

Además de no proporcionar el nombre de tu cliente, uno no especifica demsiado los detalles del evento. “Un viernes de octubre. Aproximadamente 600 personas.” podría parecerte válido para ti, pero no para el el manager del local. Si el local proporcionó una respuesta igualmente caballerosa a tu “demanda de propuesta” que estaría consternado por la falta de respeto profesional. Bueno, eso es lo que sienten por ti ahora!

4. Siempre estás buscando descuentos

¿Es posible que cada uno de tus clientes sea una ONG sin un centavo, una asociación de vagabundos o una corporación fracasada sin un duro? Eso es lo que les parece los encargados del sitio ya que nunca has dejado muy claro el presupuesto. Necesitas un descuento pesado para conseguir esto antes del límite de tiempo, pero también necesitas tu comisión y, por cierto, puede que el lugar también tenga en un par de ases para ayudarte de forma gratuita?

5. Nunca pagas a tiempo o sigues los términos del contrato

El contrato de sede es muy claro en cuanto a depósito, otros pagos por adelantado, confirmación de número de asistentes y así sucesivamente. Sin embargo, no crees en ningún moment que esto también se te aplica a ti. Te enfadas cuando los socios del local te llaman para decirte que aún no han recibido el deposito. ¡Cómo se atreven! ¿Es que no saben quién eres? Has estado negociando con ellos durante años y ahora te persiguen por un pago de depósito miserable. Cuando tu estás trayendo un negocio de 50.000€ al lugar cuando del alquiler es de 7500€.

6. Los tratas como vendedores en vez de socios

Son las 5 cosas que conducen lugares locos, pero todo sería casi perdonado si no fuera por la 6ª cosa – tratar al lugar como un proveedor en vez de un socio. La actitud, enfoque, tono de voz, todo ello caracteriza al lugar ya su personal como un enlace mercantilizado y transaccional en la cadena de suministro. No reconoces el lugar y su gente como #eventprofs como usted, socios estratégicos capaces de colaborar con usted en la entrega de un evento impresionante.

Artículo inspirado en: Whova