Automatización de procesos – La modernización del sector legal

Comunicaciones 2.0

El mundo está en constante cambio. Recientemente se habla de la automatización de procesos y de la industria 4.0, también llamada la cuarta revolución industrial y, con ella, van ligados otros conceptos como el internet de las cosas o también llamado IOT (del inglés Internet Of Things).

Es el cambio, el cambio continuo, el cambio inevitable, el factor dominante de la sociedad actual”, dijo Isaac Asimov.

Pero, ¿a qué se refieren exactamente con la industria 4.0? ¿Qué va a cambiar y qué beneficios puede traer a nuestra sociedad actual? Pues bien, para poneros en situación, una revolución industrial es cualquier cambio que transforma económica, social y tecnológicamente nuestra humanidad en un momento dado. La 1ª revolución industrial ocurrió en el siglo XVIII a raíz de la mecanización de la industria gracias a la máquina de vapor, lo que propició un crecimiento económico, demográfico y tecnológico.

Más tarde a principios del siglo XX llegó la 2ª revolución industrial cuyo cambio fue la división del trabajo y la producción en cadena impulsada por la electricidad y los combustibles fósiles, y con ello vino otro importante aumento en la producción y crecimiento económico. Fue a finales del siglo XX cuando se inició la 3ª revolución industrial, también llamada la revolución de la inteligencia, gracias a la electrónica y el crecimiento en el uso de las TIC, lo que introdujo enormes cambios para nuestra sociedad como por ejemplo las energías renovables.

Ahora es el turno de la digitalización de los sistemas de producción cuyo impacto será especialmente importante en las empresas y por consiguiente en nuestra economía y en la sociedad.

Uno de los retos de la 4ª revolución industrial es mejorar la calidad de vida de la gente. Para ello, la industria 4.0 se apoya en los últimos avances tecnológicos del llamado internet de las cosas y servicios, que hacen posible que la población se conecte de forma fácil y relativamente asequible a redes que permiten recibir información fácilmente para procesarla, analizarla, transferirla e incluso la automatización de procesos sin intervención humana.

Bien, ahora lo más probable es que te estés preguntando, ¿cómo va a afectar esto en mi vida cotidiana? Imagina que tu calefacción está conectada con tu móvil y sabe exactamente cuándo vas a llegar a casa después de trabajar, gracias a que tu dispositivo móvil está conectado a internet y lleva instalado un localizador geográfico. De este modo tu calefacción se encenderá con el tiempo necesario para que al llegar a casa, encuentres tu hogar a la temperatura que desees, y de esta forma ahorres energía y, por consiguiente dinero, al no tener que dejar todo el día la calefacción conectada.

Otra de las claves de esta industria 4.0 es la cultura del “hazlo tu mismo”. Gracias a la tecnología, somos capaces de simplificar y automatizar procesos que antes sólo expertos podían realizar. Pongamos por ejemplo comprar un billete de avión. Hace unos años no se podía comprar un billete de avión online y la única forma para comprar vuelos era ir a una agencia de viajes, donde una persona realizaba ese trámite por ti. Ahora, la mayoría de los vuelos se compran por internet ya que el proceso se ha automatizado y los sistemas se han vuelto sencillos e intuitivos para que cualquiera los pueda usar. Y al contrario de lo que la mayoría de la gente pensó, ello no ha significado el fin de las agencias de viajes, sino una transformación hacia un modelo de negocio donde la agencia se ha convertido en un asesor en la organización de viajes, más que en un simple comprador de billetes.

El beneficio claro de hacernos algo nosotros mismos es que ahorramos dinero y tiempo, convirtiéndonos en personas independientes.