Cevisama exhibe el presente y el futuro de la cerámica

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Feria Valencia inauguró este pasado lunes 5 de Febrero Cevisama. Un escaparate expositivo de 122.000 metros cuadrados que pulsa el estado de salud de la industria cerámica, la tercera en España con más superávit comercial, según la patronal Ascer. Este año aterrizó con varios récords y la presentación de más de 200 novedades en todas sus ramas. La edición número 36 de la feria amplió de ocho a diez los pabellones, sumando un 20% de superficie expositiva gracias al auge del sector del baño y a la mayor participación de expositores extranjeros, que se dispara un 30%. Cevisama reunió hasta el próximo viernes, 9 de febrero, 838 estands: 506 nacionales y 332 de marcas extranjeras procedentes de hasta 44 países, sobre todo del mercado europeo y mayoritariamente españolas e italianas.

La edición 2018 mostró lo último en baldosas y pavimentos cerámicos; fritas, esmaltes y colores cerámicos; tejas y ladrillos; materiales y utillaje; piedra natural y equipamiento de baño, así como maquinaria cerámica, un sector que se suma a la oferta los años pares.

En el ranking de retos la organización suma el relativo a visitantes. La feria previó superar la cifra de público lograda en la anterior convocatoria, cuando pasaron por el recinto 83.000 profesionales, 16.700 de ellos procedentes de mercados exteriores, según han avanzado el presidente y la directora de Cevisama, Manuel Rubert y Carmen Álvarez; el cual objetivo lo consiguieron y superaron.

Expositores

Entre los expositores presentes este año figura el de la Diputación de Castellón, que reunirá a los principales municipios cerámicos de la provincia, como l’Alcora, Onda, Vila-real, Cabanes o Nules. Son un total de dieciséis localidades que suponen el60% de la población castellonense y acogen a 200 empresas del sector. De ellas emerge el 95% de la producción cerámica nacional y generan 15.000 puestos de trabajo directos en el sector y 7.000 indirectos, según ha recordado la institución provincial.

Por: Dídac Vega Busquets

Fuente: El País