CIA y Wikileaks, otra versión de las guerras tecnológicas

Comunicaciones 2.0, SoLoMo

Juan Martínez Martínez, escritor en Tecnología La Vanguardia.com escribía este pasado lunes un artículo sobre:

CIA y Wikileaks, otra versión de las guerras tecnológicas

Para estudiantes de marketing, publicidad y comunicación este tipo de artículos son muy enriquecedores ya que son temas que pueden influir en un futuro para nosotros y es interesante saber y conocer que es lo que está pasando a nuestro alrededor sobre temas relacionados con ramas de nuestros estudios.

Extraigo a continuación un fragmento del artículo muy interesante:

“Las guerras tecnológicas de la actualidad tienen decenas de facetas, se dan en todos los campos, en los físicos y, algunas veces, gracias a sutilezas de programación, en el terreno siempre álgido de la política.

Eso ocurre desde hace ya un buen tiempo entre la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos y Wikileaks, que se han desafiado en combates en los que se ha puesto en juego nada menos que las pasadas elecciones presidenciales de ese país.

Acusaciones 

La CIA no ha tenido reparo en acusar frontalmente a Wikileaks nada menos que de apoyar a los enemigos de Estados Unidos, en lo que se relacionaba con el hecho de revelar las rutas que permiten convertir los iPhone de Apple y los televisores inteligentes de Samsung en sistemas de espionaje.

“La sociedad estadounidense debe preocuparse profundamente por cualquier revelación de WikiLeaks diseñada para dañar la capacidad de los servicios de inteligencia para proteger a Estados Unidos de cualquier terrorista o adversario”, denunció la portavoz de la CIA, Heather Horniak, en información que recogían en su momento las agencias de prensa.

“Tales publicaciones no solamente ponen en riesgo a personal estadounidense y operaciones, sino que brindan a nuestros adversarios herramientas e información para dañarnos”, dijo la portavoz.

Misión espionaje

Según lo consignó la AFP, el diario The Washington Post aseguró que el FBI está preparando un gran operativo para determinar quién filtró alrededor de 9.000 documentos difundidos por la organización fundada por Julian Assange.

Estos, cuya autenticidad no ha sido confirmada por la CIA, describen los cerca de mil programas maliciosos (malware) que permiten apoderarse del control de dispositivos electrónicos para espiar a sus usuarios.

Tener acceso directo a estos aparatos permite escuchar conversaciones y evitar los sistemas de encriptación de aplicaciones de mensajería como WhatsApp (Facebook) o Signal.

Brechas de seguridad

La filtración vuelve a tensar las relaciones entre las autoridades estadounidenses y el sector tecnológico, ya complicadas desde que Edward Snowden contó en 2013 cómo la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) accede a sus servidores.

Apple también mantuvo una disputa con el FBI al negarse a desbloquear el iPhone de uno de los autores del sangriento tiroteo de San Bernardino (California) en diciembre de 2015.

A pesar de garantizar su buen funcionamiento, la información revelada por WikiLeaks abre de nuevo la duda sobre los problemas de seguridad.

Lo que dice Snowden 

“Snowden reveló cómo la NSA vigilaba a todos los estadounidenses. No hay nada semejante (en los documentos) publicados sobre la CIA”, escribió en un blog Robert Graham, investigador de Errata Security.

“Son todas herramientas legítimas de espías –suponiendo que espiar a los adversarios extranjeros sea legítimo–”, apuntó, ya que la mayoría de los métodos de piratería de la CIA consisten simplemente en “engañarnos para que instalemos su programa” de espionaje.”