Concierto de Año Nuevo

Eventos, Marketing Social

Como ya es tradición, cada primer día de año se celebra uno de los acontecimientos más importantes del mundo, el Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena. Año tras año ha ido ganando popularidad, hasta ser a día de hoy, uno de los eventos con más repercusión y dificultad de acceso, ya que no es fácil conseguir ser uno de los afortunados que asisten a este maravilloso concierto que nos hace empezar el año con buena música.

Este año que viene como ya es tradición, será transmitido a lo largo del mundo desde la sala dorada “Musikverein” para una audiencia que se estima en más de 1.000 millones de personas de más de 60 países.

Se empezó a realizar en 1940, y solamente se suspendió en 1945, debido al mal estado de la infraestructura a causa de la Guerra.

La música que se puede escuchar es en su gran mayoría de la familia Strauss, y sus contemporáneos, y las flores que adornan la magnífica sala, son un regalo de la ciudad de San Remo, Liguria, Italia.

El concierto sigue con varias tradiciones, entre ellas la de acabar con el vals de El Danubio Azul, de Johann Strauss, seguido de la Marcha Radetzky y los aplausos del público al ritmo de la música y dirigidos por la batuta del director de la orquestra, el cual, durante unos instantes, centra su atención en el público dando la espalda a sus músicos. Una tradición que se lleva a cabo sin fallo alguno y sin salirse del guion que ha quedado establecido a lo largo de los años. Solo en 2005 cambió el patrón de cada año, acabando el concierto con el vals del Danubio Azul como señal de respeto por las víctimas del Terremoto del Océano Índico de 2004.

Por Júlia del Pozo, de Austria, llegar y vivir