Design Thinking aplicado a los eventos, una nueva manera de innovar

Eventos

Normalmente cuando acudimos a cualquier tipo de evento, principalmente nuestra idea es disfrutarlo, pero nunca pensamos sobre su organización previa, a no ser que nos dediquemos a ello. Si es así el caso, nos damos cuenta de todo aquello que necesita para finalizar con éxito, es por eso que cada vez se está utilizando más el design thinking.

El design thinking aplicado a este tipo de acontecimientos, viene marcado por otro tipo de planteamiento. En este caso, se busca dar al cliente lo que busca o necesita, algo contrario al planteamiento de crear algo nuevo para despertar el interés del cliente.

Normalmente los trabajadores del sector llevamos por bandera la creatividad y la capacidad de lograr ver lo que mucha gente no consigue. Y es, entender lo que necesitan los asistentes que vayas a ir a nuestro evento, porque gracias a esto la estrategia a seguir hará posible conseguir los objetivos que nos estamos marcando.

Por lo tanto, no solo nos detenemos ahí, utilizando esta técnica el evento no será uno más en el cual ya he participado y me olvido, sino que también guardará un lugar en su recuerdo, gracias a la experiencia que habrán vivido en el mismo.

Un nuevo concepto en los eventos

Cada vez, más compañías se suben al carro de esta técnica, que busca ofrecer lo que ya busca y no buscar una necesidad para proceder a crear un producto o servicio para la misma. Por lo tanto, para llevar a cabo esta técnica necesitamos llevar a cabo una investigación previa y detallada de nuestro cliente.

Cuando se organiza un evento, tenemos que tener claro que hay variedad de personas y que tenemos que pensar que de una manera o de otra tenemos que conseguir satisfacer a todas ellas. A pesar de ello, sí que podemos hacer una planificación previa, conocer que preocupa al colectivo que va a acudir y ver cuál es el enfoque más adecuado para resolver sus inquietudes.

Cómo aplicarlo paso a paso

  • Briefing: Debemos definir lo que pretendemos alcanzar, lo objetivos que nos marcamos, nuestro público, ubicación y fecha.
  • Tema del evento: Cuando tengamos la idea del conjunto experiencial que queremos transmitir, escogeremos un tema principal para desarrollar todo a partir del mismo.
  • Asistentes: Este paso es importante y es que tenemos que realizar un estudio previo para aplicar el design thinking, esto nos ayudará a poder mejorar todas las acciones en el evento, para lograr el mejor ambiente para el asistente.
  • Invitaciones: Tenemos que conseguir un diseño de estas, para lograr reflejar el tema principal del acto y transmitir el valor principal del mismo.
  • Ambientación: La primera imagen que los asistentes se llevarán del evento es lo que cuenta y con lo que tenemos que tener mucho cuidado y cuidar al detalle de que el entorno y el ambiente del evento sea perfecto.
  • Feedback: Es esencial medir antes, durante y después lo que piensan y lo que sienten nuestros asistentes, esto nos ayudará a mejorar los siguientes eventos que realicemos o incluso poder mejorar en tiempo real cualquier tipo de acciones.

Por lo tanto, vemos que el design thinking nos ayuda a entender, observar, definir, idealizar, prototipar y testar la mejor manera de hacer con nuestros asistentes para hacerles vivir una experiencia que jamás olvidarán.

 

Fuente: Eventoplus