El Marketing Sensorial en eventos

Branding, Eventos, Técnicas de Ventas

El marketing olfativo lleva a cabo todas las acciones necesarias para potenciar la marca del cliente a través de un olor y el valor añadido que éste le pueda aportar.

Como afirma la empresa Sandir Olfactory Branding: Incorporar el sentido del olfato al plan de marketing puede ser la mejor estrategia para crear la arquitectura de una marca porque las palabras, los conceptos, las ideas, pueden olvidarse pero los olores no.

Las empresas que utilizan un espacio concreto ara atender a sus clientes pueden hacer uso del marketing olfativo para mejorar la experiencia del cliente. Entonces, ¿porqué no utilizar el marketing sensorial dentro de las experiencias generadas por los eventos?

Las marcas ya han empezado a adentrarse en este mundo desde hace mucho y a beneficiarse de la ayuda de los aromas para transmitir su mensaje y ser recordadas. Por ejemplo, aroma a helado de chocolate en todo un auditorio durante la presentación de Magnum, aroma a chicle de menta en todo un recinto durante el congreso anual de Wrigleys, aroma a naranja al pasar debajo de un arco instalado por la marca Vita + en reforma durante una carrera  de Nike…

Cualquier evento con una estrategia de marketing olfativo será un evento que llegue a la parte inconsciente de los asistentes y sea recordado por mucho más tiempo. Por este motivo, os dejo 3 consejos básicos según Eventoplus para aplicar el marketing olfativo a los eventos:

Transmitir el concepto de marca en el evento: lujo, sofisticación, nostalgia, primavera, naturaleza… busca un aroma que las personas puedan asociar fácilmente a este concepto. Verifica que el aroma genera suficiente unanimidad en relación con el concepto que quieres comunicar.
Utiliza aromas originales y novedosos: El objetivo es crear impacto, influir de manera positiva en tu público, sorprender. Un aroma especial, fuera de lo común puede evocar conceptos como misterio, sofisticación, complicidad, etc.

Selecciona el aroma en base al target: Utiliza aromas adecuados a tu publico. Por ejemplo, no se emplearía un aroma sofisticado para un evento destinado al público infantil, sino olores dulces, como caramelos o pasteles.