El universo de Warhol invade el CaixaForum

Eventos, Marketing Social, Redes Sociales

Andy Warhol en Barcelona

Hipocondríaco, visionario, inseguro, polifacético, inmensamente creativo y quizás el mayor agitador artístico del siglo XX. Andy Warhol fue un personaje fascinante que plasmó en su obra multitud de experiencias de su más que extravagante vida. Y desde el 14 de septiembre, es el protagonista en CaixaForum Barcelona, que le dedica la mayor retrospectiva hecha en España sobre su obra en una exposición comisariada por el director artístico del Museo Picasso de Málaga, José Lebrero.

Objetos cotidianos convertidos en arte

La exposición se centra en la evolución y las transformaciones que experimentó la obra de Warhol a lo largo de su frenética carrera artística. Tras sus inicios como diseñador, en 1961 rompe definitivamente la frontera entre arte ilustrado y publicidad para crear su primer grupo de cuadros concebidos expresamente para el mundo del arte. Desde entonces, dinamitar barreras entre diferentes campos artísticos, así como entre cultura popular y arte, se convirtió en una constante en su obra.

Electrodomésticos en venta, anuncios de tratamientos de belleza publicados en periódicos y revistas, productos de consumo masivo; como un rey Midas que unía arte y consumismo, Warhol transformó un sinfín de objetos cotidianos en la Norteamérica de su juventud en obras de arte. A pesar de lo rompedor de la propuesta, fueron sorprendentemente bien recibidos en su época.

Entre las obras que pueden verse se incluyen las más icónicas del artista, desde la célebre sopa Campbell’s hasta los retratos de Marilyn Monroe.

Inspiración Warhol

Su autorepresentación es una pieza más del repertorio artístico del artista, nacido como Andrew Warhola (lo de Warhol fue un error de imprenta que le gustó) en 1928 en el seno de una familia humilde de inmigrantes eslovacos. Y ello, porque siempre hizo de su imagen pública una construcción elaborada, enigmática y al mismo tiempo expuesta al público. A través de la exposición es fácil comprender cómo Warhol creó un personaje de sí mismo, capaz de aglutinar las figures del chamán, el empresario, el genio y el editor cultural.

Una de las obras más icónicas de Warhol son sin duda las latas de sopa Campbell, que su madre, a la que estaba muy apegado, la servía habitualmente para comer. En 1952, Julia Warhola se enteró de que su hijo vivía con gran desaliño y alimentándose solo de chucherías y fue a su socorro instalándose con él en lo que debía ser una breve visita. Se quedó 20 años. Cuando murió, Warhol no quiso procesar la noticia, no asistió al entierro y siempre negaba que hubiera muerto.

Warhol también tuvo siempre una relación muy particular con la religión y la muerte. El símbolo universal del memento mori (recuerda que morirás) aparece frecuentemente en su obra, como es el caso de Skulls, que puede admirarse en la exposición.

El plantón de Dalí

En los 70, Warhol se lanzó frenéticamente a retratar famosos: hizo más de mil obras de personajes como Mick Jagger, Jimmy Carter o Pelé. También quiso inmortalizar a personajes célebres ante la cámara. Entre las piezas destacadas que pueden verse en la exposición están sus Screen Tests, películas mudas muy cortas de personas que le interesaban, de tres o cuatro minutos de duración.

Salvador Dalí hizo para él dos pruebas de cámara. La primera, bautizada como ‘Upside Down Dalí’ era una representación típicamente surrealista en la que Dalí miraba al objetivo con el ceño fruncido y aire autoritario. En la segunda, Dalí simplemente se levantó en mitad de la filmación y se fue para no volver, plantando a Warhol.

Clínicamente muerto.

Pese a ser el rey de la cultura de consumo –suya es la frase “Comprar es mucho más americano que pensar, y yo soy el colmo de lo americano”, la ironía quiso que sus últimas obras estuvieran dedicadas a dos de los máximos representantes del comunismo: Mao y Lenin.

Ya había sorteado a la muerte 20 años antes, cuando Valeria Solanas, una artista despechada, le disparó tres veces a la entrada de su estudio. En ese instante fue declarado clínicamente muerto, pero un médico le abrió el pecho y le dio un masaje cardíaco directamente en el corazón. Sobrevivió y se negó a testificar contra la agresora. Su muerte real tuvo lugar casi 20 años más tarde, en 1987, a consecuencia de una arritmia.

Una vez fallecido, Warhol había acumulado tantos objetos que Sotheby’s necesitó nueve días para subastarlos. Pero, por encima de todo, dejó un legado artístico imprescindible para cualquier interesado en la historia del arte del siglo XX. Hasta final de año, la cita con el padre del popart es en CaixaForum.

La ‘Noche Warhol’

El espíritu Warhol también invadirá la ciudad la noche del viernes 20 de octubre. Algunos de los creadores más influyentes de Barcelona mostrarán sus creaciones en directo inspiradas en la figura y la obra del norteamericano. Música, videoarte, artes visuales o fotografía serán buena parte de las disciplinas artísticas para rendir un homenaje al mito que hizo de la fiesta una forma, la más placiente, de entender el arte.

 

Judit Saorin

AndyWarholvisitaCaixaForum