Eventos corporativos, cómo ayudan a tu empresa

Eventos

Los eventos corporativos siempre se han caracterizado por aquello de “es lo que organiza una empresa” como se suele decir a pie de calle, pero siendo más concretos podríamos decir que se trata de un acto en vivo que organiza una marca o empresa con la finalidad de trasladar un mensaje determinado a un target específico, provocando una actitud o respuesta hacia este.

Hoy en día, dos son los factores que predominan en este tipo de actos como son la vivencia emocional junto al sentimiento de experiencia única, con lo que, gracias a tales cuestiones avivadas en los asistentes, se crea un vínculo de marca.

Qué factores intervienen

La experiencia única y la vivencia emocional son el eje de todo el movimiento que se cree, pero hay otros factores que ayudan a que estos vayan en aumento.

  • La creatividad debe de fluir, gracias a ella tendremos un potente aliado para obtener un argumento sólido, ser diferentes y dar experiencias que reclamen nuestros asistentes.
  • Hay que saber qué se quiere transmitir exactamente, sino el mensaje no es claro ni conciso.
  • El asistente es en protagonista, por lo que hay que hacerle sentir especial centrando en él en cuestión de gustos y necesidades. Es por ello que la manera en que lo hagas debe de tener un mimo especial para asegurarte bien.

Y sobre todo…

  • Haz sentir a los invitados cómodos, bien atendidos y que disfruten del evento en todo momento.

Tipología de eventos

Cuando vas a mirar de crear un evento, según el tipo de público de destino podremos obtener unos resultados u otros, por lo que siempre es importante saber a quién te diriges y por qué.

Básicamente podemos ver dos tipos:

  • Eventos internos

El objetivo primordial es comunicar cosas que tienen que ver sobre la empresa, como por ejemplo cuando sucede algún cambio dentro de su estructura, motivar al personal o simplemente transmitir los valores propios de la empresa.

El público al que va dirigido suelen ser proveedores y/o empleados propios, ya que uno de estos actores si se siente bien con la empresa será incluso embajador de ella.

Los más comunes y que en más de una ocasión habrás escuchado a alguien cercano ser partícipe son reuniones de trabajo, cursos de formación, comidas o cenas de empresa, entre otras fórmulas efectivas para estrechar lazos.

  • Eventos externos

En este tipo de celebraciones los objetivos a marcarse pueden ser muy variados, dependiendo de en qué punto se encuentra la empresa, es decir, si está empezando su andadura en el mundo o lleva ya un buen tiempo.

Puede tratarse desde hacer un acercamiento a sus clientes, ofrecer algún tipo de premio, comunicar su propia imagen de marca o algo tan simple como darse a conocer entre otros más.

Las comunicaciones suelen ir dirigidas hacia un público que ya es habitual, como los consumidores/clientes, los leads o incluso para comunicar a los medios algo de su interés.

Por lo que no es rato ver a alguien asistir a este tipo de eventos, ya sean ferias, exposiciones, convenciones o algo especial para lanzar un producto o servicio.

Si tienes pensado de generar uno, a partir de ahora ya sabrás qué tener en cuenta para su buena creación o puede que ya hayas hecho alguno.

De ser así, coméntanos tu experiencia, ¿qué tal fue?

 

Fuentes: