Internet de las Cosas en las Estrategias de Marketing

Comunicaciones 2.0

Las casas propias de una película de ciencia ficción están cada vez más cerca. El boom del internet de las cosas va a impulsar la adopción de toda clase de dispositivos inteligentes que modificarán la vida de sus usuarios y sus pautas de consumo y, aunque se empiece a hablar justo ahora de esas tecnologías de forma generalizada, el acceso de las consumidores a estas soluciones es ya cosa del futuro inmediato, tal y como demuestra el último estudio de Accenture sobre el estado del internet de las cosas.

Según las conclusiones del informe, un 69% de los consumidores espera comprar un dispositivo inteligente para el hogar en los próximos cinco años y la mitad de los usuarios tiene previsto hacerse con un smart watch o un dispositivo inteligente para hacer deporte en el mismo período de tiempo. Pero si se baja al detalle es todavía más sorprendente el alcance inmediato del internet de las cosas: el 13% de los encuestados tendrán un elemento inteligente en su casa, como puede ser un termostato o una alarma, antes de que acabe 2014 (aunque solo el 3% lo posee ya, lo que demuestra el interés inmediato que despiertan esta clase de productos).

Los consumidores se están mostrando muy abiertos a esta clase de productos. Lo que se denomina wearable fitness (los dispositivos inteligentes que ayudan a hacer deporte) están ya presentes para el 22% de los encuestados por Accenture (bien sea porque lo tienen o porque piensan comprarlo antes de que acabe 2015: lo serán para el 45% en los próximos 5 años) y las alarmas inteligentes serán adquiridas por el 11% antes de que acabe 2015 y por el 35% en los próximos 5 años.

Ropa inteligente

Los compradores no se muestran, sin embargo, tan entusiasmados en el futuro inmediato ante la ropa inteligente, aunque en el medio plazo aumentará su penetración en el mercado. Los dispositivos que se visten, es decir, el smart clothing (que es más que un wearable: es realmente ropa que se viste y que es inteligente, como puede ser una camiseta o una chaqueta) solo llegará al 3% de los consumidores antes del fin de 2015, aunque conseguirá cubrir a una horquilla de entre el 14 y el 16% en los próximos cinco años.

Lo cierto es que por el momento no se han producido grandes anuncios en el tema del smart clothing (cosa que no ha ocurrido con los wearables en general, donde todas las grandes compañías del sector tecnológico están intentando hacerse con un hueco en el mercado). Aunque Intelpresentaba no hace mucho una camiseta inteligente que mide lo que el consumidor hace mientras hace ejercicio y antes había introducido un body inteligente para bebés, son pequeñas startups las que están presentando los productos que están luchando por dar peso a esta categoría.

Cómo afectará a lo que se sabe del consumidor

Las categorías más populares dentro del internet de las cosas demuestran, en realidad, cuáles son los temas que más preocupan al usuario y las características que lo definen como consumidor en el futuro inmediato. Aunque la ropa inteligente fue una de las categorías que primero llamó la atención cuando se empezó a hablar del internet de las cosas (posiblemente por lo vistoso que puede resultar contar con una chaqueta que sepa dónde se está o con unos zapatos que puedan indicar el camino a seguir), lo cierto es que no son estos terminales los que consiguen atraer la atención de los usuarios.

Como demuestran los porcentajes, los temas que más preocupan a los compradores son los relacionados con la seguridad y con el mundo de la salud, ya que estos son los productos que presentarán una mayor penetración en el mercado. El internet de las cosas y los dispositivos inteligentes asociados confirman por tanto una de las grandes características de los consumidores de principios del siglo XXI: la salud y el bienestar son uno de los puntos que más les interesan y donde están más dispuestos a consumir.

Pero, además, estos terminales inteligentes abrirán todavía más las posibilidades de las marcas a la hora de desarrollar su estrategia y a la hora de conocer a sus consumidores. Estos dispositivos son una de las minas de datos de las que bebe el big data, aportando mucha más información sobre qué hacen y qué son los consumidores. Abren, además, una nueva manera de llegar a ellos, ya que estos terminales inteligentes pueden ser el soporte para abrir nuevas fórmulas de comunicación.

No es solo cosa de early adopters

Sorprendentemente, y aunque los cambios tecnológicos suelen estar protagonizados por los llamados early adopters (esos consumidores que se lanzan a hacerse con cualquier nuevo producto de nuevas tecnologías en cuanto llega al mercado), en esta ocasión las cifras demuestran que el internet de las cosas y los productos asociados no son solo cosa de pioneros. Muchos consumidores inesperados (desde el punto de vista de la adopción de las nuevas tecnologías) están planeando o ya están consumiendo internet de las cosas, lo que crea una situación bastante sorprendente.

“Estos dispositivos electrónicos presentan grandes oportunidades para mejorar la experiencia del consumidor para una gama de consumidores”, explica Jay Dettling, presidente de Acquity Group (la empresa que ha ejecutado el estudio para Accenture). “Nuestros datos desvelan que no son solo los entusiastas de las nuevas tecnologías quienes están interesados en este tipo de productos, sino que los late adopters también están interesados en comprarlos”.

Así, el 92% de los que se autoconsideran compradores de masas y el 78% de los que se identifican como late adopters (es decir, quienes compran con la marea y quienes son los últimos en llegar a la innovación) planean comprar un dispositivo para su hogar de estas características en los próximos cinco años. Incluso cuando se baja el período de compra a un plazo más breve, estos consumidores también arrojan datos sorprendentes. En los próximos dos años, comprarán dispositivos de internet de las cosas el 45% de los consumidores de masas y el 26% de los late adopters.

Pero no solo los resultados son sorprendentes, en comparación con lo que ocurre en general con las nuevas tecnologías, cuando se compara a early y late adopters. Lo mismo sucede cuando se hace una separación por géneros. Tanto hombres y mujeres están interesados en el internet de las cosas. El 53% de los hombres comprará wearables en los próximos 5 años y otro tanto hará el 45% de las mujeres. Aunque el análisis cambia cuando se habla de los dispositivos de wearable fitness: aquí las mujeres ya ganan a los hombres en su adopción.

Internet de las cosas en el Hype Cicle

El internet de las cosas está a punto de convertirse en una tecnología de la vida cotidiana, según, por otra parte, el último Hype Cicle de Gartner. La consultora acaba de publicar su actualización de 2014 sobre esta materia: cada año, Gartner analiza las tecnologías que están de moda, las que lo va a estar y las que han pasado de ser una tendencia emergente para convertirse en algo de la vida de todos los días.

Según Gartner, la tecnología tiene un ciclo de vida. Primero es algo conocido por unos pocos, luego se va poniendo de moda, alcanza el período hype (cuando todo el mundo habla de ella y se desbocan las perspectivas sobre lo que va a suponer) y tras eso se desinfla un poco y se convierte en parte de la vida cotidiana. Según el último Hype Cicle de Gartner, el internet de las cosas está en el momento de hype y pronto a dar el salto a lo cotidiano.

Source: www.spundge.com

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