#Marketing : Ciudades sin publicidad #SmartCities

Comunicaciones 2.0

En muchas ciudades del mundo la publicidad es un escenario que se puede ver todos los días en casi todos los rincones, es llamativa, se encuentra en donde menos la tenemos presente, y a la vez nos divierte sacándonos un poco de la cotidianidad.  Ciudades muy grandes de los diferentes continentes son los que más poseen este tipo de comunicación que suele ser muy visual y atractiva, y precisamente gracias a estas ciudades reconocidas e importantes de cada región, es lo que acerca cada vez más a los turistas de todo el planeta. Entonces como no se va a trabajar cada vez más en el ámbito publicitario, que se puede decir es el que está moviendo a miles de personas a actuar, ya sea para el consumo de algún producto o servicio, o para la creación de nuevas marcas y tendencias.

Por ejemplo en Estados Unidos podemos encontrar las ciudades que más nos muestran publicidad como Nueva York, y un lugar favorito es el Times Square,  que por donde se recorra lo que podemos encontrar es publicidad. Otra ciudad de Norte América, Las Vegas que gracias a sus anuncios nos indican a donde ir y que lugares diferentes podemos conocer, entre otras muy importantes de este país. En Europa también encontramos publicidad muy llamativa como en Madrid, con Columnas como si fueran cabinas telefónicas donde promueven diferentes anuncios. En Londres, Milán y París donde encontramos Btl (publicidad no convencional) que más los destacan, en Roma también la publicidad está en furor por sus calles como lo dije no muy convencional, y Amsterdam no se queda atrás gracias a su inventiva para concientizar a las personas. Es una vista muy general a algunas de las creaciones que se pueden observar tan solo con algunos anuncios pasando por Europa y Estados Unidos.

¿Se imagina una ciudad sin ningún tipo de publicidad? Suena al inicio de la sinopsis de una película futurista pero lo cierto es que puede que, salvando las distancias, puede que esta cuestión no sea tan ajena a nuestros días.

Sao Paulo (Brasil) decidió retirar en septiembre de 2006 la publicidad exterior en sus calles así como cualquier tipo de elemento considerado de “contaminación visual”. Una decisión un tanto estricta pero lo cierto es que, si no se controla, la publicidad exterior puede acabar devorando entre sus fauces a una ciudad. Fue en el año 2000 cuando la ciudad carioca comenzó a experimentar un impresionante boom de publicidad en sus calles que acabó por asfixiar prácticamente a la metrópoli. Tras la decisión de prohibir la publicidad, fueron eliminados de la misma más de 15.000 carteles y 300.000 signos de escaparates de grandes dimensiones.

Lo cierto es que la decisión del gobierno brasileño no es un hecho aislado. Cada vez son más los ciudadanos que claman por unas ciudades libres de la masificada publicidad que llena hasta el último de sus rincones. Ni la mítica Nueva York con su Time Square como adalid de la publicidad exterior a nivel global, se ha librado de este movimiento.

Bajo el nombre de “No Ad”, un grupo de desarrolladores neoyorquinos ha creado una aplicación de realidad aumentada que permite ver como sería el metro de la Nueva York sin ningún tipo de anuncio sustituyendo esta, por ejemplo, por obras de arte.

Llama la atención que gran parte de estos movimientos nace en los municipios en vez de en las grandes capitales, Por ejemplo, Chennai (India) prohibió la construcción de vallas publicitarias en 2009. En 2011 París lanzaba un plan para reducir el número de vallas publicitarias en un tercio y, a principios de este año, Teherán (Irán) sustituyó sus 1.500 vallas publicitarias con obras de arte durante 10 días.

No se trata sólo de ciudades libres de “contaminación visual” sino que el objetivo que persiguen estos grupos es que se respete la arquitectura de las metrópolis. Nazia Du Bois, ejecutiva de publicidad en Sao Paulo en el momento de la prohibición, explica que cuando se tomó la decisión, la ciudad atravesó una crisis de identidad. “Sao Paulo es una jungla de cemento bastante fea y la falta de publicidad exterior hizo que esta apreciación fuese difícil de ignorar”, señala tal y cómo recogen desde psfk.com.

No hace falta cruzar el charco para encontrar ejemplos de este tipo en el viejo continente. Grenoble (Francia), se convirtió en la primera ciudad de Europa en prohibir la publicidad en sus calles en pos de expresiones artísticas.

Lo cierto es que Sao Paulo no es del todo una ciudad libre de publicidad. Poco a poco se ha ido reintroduciendo de forma gradual y controlada. Pero nos encontramos en una época en la que poner freno a la publicidad es una tarea prácticamente imposible. Cuando la tecnología nos ha permitido que podamos colocar un anuncio en prácticamente cualquier lugar, las vallas publicitarias representan tan sólo la punta del iceberg.

Fuentes: Marketing Directo y ConexionCentral.Com