Silent Parties

Comunicaciones 2.0, Eventos

“Son cientos de personas que bailan con auriculares –inálambricos– puestos. Algunos lo hacen sin consuelo, en trance, dejándose arrastrar por los oscuros pasillos de la locura. Otros se abrazan, arman un trencito. Al lado de uno de los djs, un chico de negro libera un grito informe, un balbuceo. Hay otro que se le suma, hay una mirada cómplice: se arma un coro de sonidos sofocados. Cantan lo mismo –cuando lo hacen la imperfección vocal queda al desnudo– pero no se escucha la música. Son las fiestas silenciosas. Ya están entre nosotros”. Este párrafo fue extraído del artículo “Fiestas silenciosas, una nueva forma de divertirse sin ruido” por Pablo Perantuono para el diario argentino Clarín.

Las llamadas fiestas silenciosas, como las describe el autor del artículo, son un fenómeno que va tomando cada vez más popularidad a nivel mundial. Surgieron en Nueva York a comienzos de los años 90 como solución a la contaminación acústica de la gran manzana. Pero en la actualidad, se las vende como mucho más que eso. !”Única”, “innovadora” y “divertida” son solo algunas de las palabras con las que la gente que ha acudido a estos eventos las describe.

Se trata de conciertos o shows donde todos los espectadores y artistas en escena se colocan auriculares. No hay sonido ambiente, si no que todo el audio sale exclusivamente por los auriculares, los cuales son inalámbricos, lo que le permite a la gente total movilidad. Los participantes tienen la libertad para regular volumen y tipo de música. “Pero no es un sonido cualquiera, sino uno envolvente, una presencia tan real que convierte ese episodio auditivo en una experiencia deslumbrante: un estallido de voces y colores, de capas de sonido que se anudan y acarician el oído”. Es un show musical directo a los oídos del público, logrando una conexión íntima y personal.

La razón que me llevo a reseñar sobre este tipo de eventos es porque tuve la oportunidad de ser parte de ellos en Buenos Aires. Uno de mis amigos DJ comenzó una pequeña productora llamada “Life on Mars” y organizaban este tipo de eventos. Las fiestas silenciosas llegaron a la Argentina hace aproximadamente 5 años, y han continuado ganando popularidad en la noche porteña. Son una opción diferente para aquellos aventureros e inquietos que se aburren de escuchar la misma música toda la noche. Además se pueden adaptar a cualquier situación o lugar, desde una discoteca a una casa, playa o bosque. En mi caso, las silent party a las que he concurrido se realizaron en lugares no convencionales, como en una iglesia o una fábrica abandonada. La libertad que dan los auriculares permite que los organizadores le den rienda suelta a tu imaginación. Para aquellos que quieran vivir una noche diferente, totalmente recomendado!