Wallapop es el mercadillo moderno

SoLoMo

Wallapop ha convertido algo que no tenía glamour, y que era un mercado anticuado en algo moderno, actualizado y lo ha vuelto una experiencia de usuario.

La historia detrás de la app: Wallapop

Seguimos con otro reportaje contando la historia detrás de aplicaciones populares, capaces de tener un fuerte impacto para la audiencia, contada a través de las palabras de alguno de sus creadores o desarrolladores. La primera de ellas fue Citymapper, considerada una de las mejores apps del momento, para seguir con una made in Spain: Wallapop.

Todo empieza con los fundadores Gerard Olivé, Agustín Gómez y Miguel Vicente, junto con el soporte de la aceleradora de startups Antai Venture Builder, que en 2013, junto a unas primeras rondas de financiación inician el proyecto de convertir algo muy tradicional en algo nuevo, empieza el proyecto de Wallapop.

El modelo de negocio no es nuevo, se trata de vender algo que no se usa y comprar cosas nuevas a mejor precio, hasta ahora existían lo mercadillos y últimamente habían surgido segundamano.es, ahora Vibbo y Ebay, de tamaño internacional.  Ambas aún y ser funcionales no aportaban una gran experiencia de usuario o los costes de envío eran demasiado caros.

Wallapop ha sabido ver una oportunidad de negocio que estaba quedando obsoleto y le ha dado un lavado de cara. No es tanto la innovación tecnológica o un nuevo mercado sino la adaptación a las necesidades actuales del mercado.

El gran boom de la empresa empieza apenas 6 meses después de su lanzamiento, en abril de 2014, con el inicio de su campaña publicitaria en televisión.  Firmaron un acuerdo de media equity con Atresmedia, es decir, a cambio de un porcentaje de las acciones de Wallapop podían realizar una campaña de marketing en televisión, ya que no tenían dinero suficiente para invertir en campañas publicitarias ATL.  Gracias a este trato y junto su estrategia y diseño de la campaña consiguieron estar en boca de todos.

Junto a todas esas razones, su rápido crecimiento les empuja a mejorar su usabilidad sobre la marcha y conseguir al final la suficiente capacidad y tecnología para soportar su volumen de masa.  La usabilidad es aquello que fidelizará al cliente, es su experiencia de marca.

Fuente: Hipertextual